La Doctora Clarissa

La Doctora Clarissa

– I

“Clarissa, antes de irte no te olvides llevar las facturas ya firmada por el Doctor Peña al  cuarto de imprentas y facturaciones para que mañana temprano el cartero “Don” Juan las recoja.” Le indica Marta a la nueva Assistente Clarissa haciendo un gesto con su cabeza indicando la dirección de la oficina del temible Dr. Peña con un gesto serio y de pocos amigos.

Clarissa a le sonrie amablemente a Marta, ya que en el poco tiempo que ella lleva trabajando en las officinas medicas Peña & Affiliados, ellla ha hecho buena amistad con Marta y sabe que su personalidad es seria y un poco reservada, pero agradable, excepto cuando se encuentra entre amigas y unas Coronas frias que Marta es alegre, vivaracha, pero de humor sarcastico y un poco pesado.

“Sí, jefa no he olvidado que hoy me toca tomar las firmas del ogro y manos frias del Dr. Ya mismo hiba hacia alla, solo necesito cerrar mi armario y mi laptop y me dirijo a su oficina.” “Alguna otra cosa que necesites Marta antes de que me valla?”

“Bueno, pero no te tardes. Hoy tenemos juegos de cartas y coctails en casa de Isabel y Karen. Ellas nos estan esperando a todos a las 7 :00 pm. sin falta. Ya conoces a Karen, “la Sargento” lo peculiar que es con la puntualidad. Peor que yo.”

“Si lo se Marta, tu y ella tienen mucho en comun. Jajajaja”

“Si como tu y Julien en facturaciones…No?  Responde Marta dejando ver su lado humoristico y sarcástico que la caracteriza entre sus amigas.

Clarissa le tira un trozo de papel envuelto a Marta, ambas se rien, y luego ella sale de sus oficinas con su cartapacio en mano, aun sonriendo. Tal vez por las cosas de Marta y tal vez por que se recordo de su ultima conversacion romantica con Julian mientras discutian los numeros y facturas, cosa que hacia contraste con lo que realmente ambos tenian en mente en ese momento.

Una vez recibe todas las firmas necesarias de el Dr. y saca las copias requeridas, ella se dirige al primer piso donde se encuentra el dept. de facturaciones.

Mientras preciona el elevador con el numero 1 ve que para su sorpresa el elevador se detiene en el piso numero 2 y no se mueve. Clarissa espera que alguien aborde el elevador, pero cuando nadie lo hace ella mira hacia afuera sacando su cabeza hacia afuera del eleveador lentamente pero no ve a nadie esperando alli en el segundo piso, rapidamente y antes que a puerta del elevador se cierre y la decapite ella vuelve a entrar todo su cuerpo al elevador y  se precina rapidamente ya que es extrano que un elevador se detenga en un piso si no es llamado.

Ella vuelve a precionar el numero de su piso y espera con calma. Finalmente el elevador sigue sin ningun otro acontecimiento extrano. “Hoy debe ser luna llena”, se dice Clarissa a ella misma entre dientes.

Casi al llegar a su piso y con su pila de documentos muy cercanos a su pecho y su corazon aun palpitante, Clarissa toma aire y respira profundamente. En eso una briza le acaricia el cabello y la mejilla y baja por sus brazos hasta sus pies. Clarissa se siente paralizada, pero entiende lo que ha sucedido. Ella no es desconocida de fenomenos sobrenaturales, asi que simplemente despoja todo pensamiento negativo y se dirije hacia la salida no sin antes murmurar,

“Vete, por donde mismo viniste. Nada me asusta, nada me daña….”

 

 

 

– II

“Karen, Isabel! Chicas, la fiesta estuvo magnífica!. Ya me tengo que ir, lamentablemente,” le dice Clarissa a sus amigas mientras su amiga Marta y un joven la esperaban. ” Y no se preocupen por mi, alla afuera esta Julien esperandome para llevarme a casa. No. No ire caminando ni en taxi. El trajo su propio auto. Besos chicas. Ta-Tá!” Y con una carcajada todas se abrazan se besan y despiden. En muy poco tiempo desde que Clarissa llego a Pleasantville huyendo de una mala relacion, hizo una amistad rapida y buena con sus companeras de trabajo y vecinas. Especialmente con Marta y Karen con las cuales trabajaba y veia a diario.

Sus amigas eran muy alegres y la mantenian distraida. Cada vez que podian tenian una fiesta una reunion entre ellas para charlar o jugar cartas o bingo como unas ancianitas o para salir de juerga y creerse de 20 de nuevo.

Chapter III

A la manana siguiente:

“Clarissa. Clarissa. Toma este cafesito te hara bien.” Maurice su mejor amigo por muchos años y room-mate, le sujiere a Clarissa, riendose de ella y su resaca de la noche anterion. “Vamos chica, tomatelo todo. No seas que trates de lanzarte por la ventana  del balcon como lo intentastes hacer anoche, gritando a viva voz que eras hecha de aire. O peor que estabas en el Titanic y tenias que saltar a las balsas de rescate. Si no fuese por Julien que te sujeta creo que te lanzas por la ventana. Hahahaha!”

“Bueno. Dame acá ese cafe.  Uff, si parece cargado de cianuro.” Que le metiste a este cafe?

Un poco de Whiskey. Eso va a hacer que te alivies mas rapido pero vamos toma que tenemos que irnos ambos a trabajar en media hora y no voy a llegar tarde por tu culpa. Toma tu cafe mujer!.

Esa noche despues de un dia pesado y ajetreado, Clarissa despierta de un largo y extrano sueño, sudorosa, y un poco asustada, ella no se explica la razon de ese sueño tan raro. En su sueño ella estaba acompanada de Julien en un refugio de guerra, ambos abrazados pueden escuchar los ruidos de la guerra que se desencadenaba afuera. Parecia una de las escena de Schindler’s List en el Guetto de Krakow, y cuando los jovenes se escondian de las bombas y los tiros lanzado a ellos por los Alemanes y soldados Nazi. Ella escucha los aviones de combate lanzar bombas a su humilde poblado de refugiados europeos, entre ellos italianos, griegos, españoles, gitanos e inclusive judios y uno que otro ingles. Esos erarn efectivamente aviones del bando enemigo durante la Segunda Guerra Mundial. Clarissa en su sueno se encontraba alli en Krakow no muy lejos de Auchwitz y sus minas de sal. Julien y ella eran supuestamente ssistentes medicos, en esa epoca tan critica.

En Krakow, Poland, miles de mujeres habian perdido a sus maridos y a sus hijos, y muchos hombres habian perdido algun organo de su cuerpo. Entre ellos estaba Don Juan, el cartero, que en ese lugar se llamaba John y caminaba con muletas y una pierna postiza que apenas se estaban inventando y que al parecer era muy dolorosa al caminar. Alli tambien habian niños de todas las edades con cicatrizes y algun impedimento, fisico, emocional, o mental. Y Clarissa, aun bajo tanto bombardeo y muertes,  aun tenia puesta toda su fe y esperanza en aquellos niños y su futuro y  deseaba rescatarlos de ese lugar donde solo habian guerras y llanto.

Mientras le curaba un brazo a un pequeno nino herido, ella se juro asi misma que algun dia viviria en un sitio lleno de paz y lejos de todas esas guerras y de todo aquel sufriemiento que ella veia y el que ella misma estaba sintiendo en esos momentos. No era facil ser una enfermera voluntaria en la guerra, y mucho menos en una guerra extranjera, y lejos de sus seres queridos y familias y viendo tanta trajedia, tanta sangre correr, y tantos muertos, y jovenes, mujeres, niños. hombres y ancianos, todos marcados por el resto de sus vidas con un sello imporrable tatuado en lo mas profundos de sus almas, el sello de ser sobrevientes del Holocausto y la Segunda Guerra Mundial.

Pero entre las cenizas de tanto dolor y tantos cuerpos cremados como el ave Fénix, “Phoenix”, el amor se elevaba triunfante aun sobre las chimeneas  de fuego y sus humos de perfume humano.

Alla en cada uno de los Guettos, nacia el amor, en situaciones menos esperadas y bajo los lascivios ojos de tinta azul del diabolico Mendel y compañia. Alli se celebraron bodas, nacimientos clandestinos, bautizos, bar mitzvah, todo bajo las narizes de los Nazis sin que ellos pudiesen hacer nada para evitar que una y otra cultura siguieran siendo cultura, aun al borde del exterminio, ni que se mesclaran y crearan otraz razas, fuera de la “raza perfecta” que ellos querian crear, una raza aria y anglosajona sin trazos de otra raza a la cual ellos creian inferior.

Hitler mismo no era parte de esa “raza pura” que el queria crear exterminando a los judios, gitanos, enfermos y a los homosexuales, el probablemente era un homosexual o un pedofilo y se odiaba a si mismo por serlo. Pero ni Adolf Hitler ni su alidado Italiano Benito Mussolini podian impedir que el amor creciera entre esas trincheras de alambres de puas, entre escondites de tierra y madera, entre las letrinas y las camas literas, o de telas rotas amarradas a palos desvencijados. Nacia el amor en contra del dominio Nazi. Y nacia una nueva cultura. La cultura que hoy cuenta y narra lo que sus antepasados vivieron. La cultura que hoy cuenta los que sus ancianos y familiares les contaron a ellos.

Alli en ese sueno horrible y miserable, habia una luz de esperanza para Clarissa, y para todos. Alli Clarissa conocio el amor de Julien y a sus niños a los que ella logro rescatar y aliviar tanta tristeza y darles mucho cariño y muchas alegrias aunque fuera todo solo en sus repetidos sueños esperanzados.

“Dra. Clarissa, como a ella le llamaban los niños, se pasaba conversando largas horas con ellos y  escuchando sus historias tan imaginativas y sus preopupaciones, planes, y hasta sus suenos y ambiciones. A veces uno de los niños la llamaba Dra. Emilia Elena Zoller, y los demas niños le seguian el juego y entre palmadas la llamaban Emilia Elena.

Ese nombre fue dado a ella basado en el nombre de una muñeca de su infancia que segun viejas leyendas de pueblo estaba hechida y que habia sobrebivido la guerra mundial I y II, y unos empleados de los dueños anteriores habian fallecido trantando de socorrer a aquella muñeca, lo que le daba a ella cierto aire de misterio, y sentido propio de superioridad y fortaleza que de otra forma tal vez no tendria.Pero lo mas interesante de su sueno no era aquella muñeca hechizada, sino ella y su romance con Julien y los niños y jovenes que ella lograba rescatar en esos sueños y como Julien era el heroe que lograba cada cosa que se proponia y sobresalia en todo sin nunca fallar.

Tan profundo era el sueño de Clarissa que a ella le parecia estar vivieno cada segundo, cada momento y cada escena. En su sueño Julien no era el contable  sino que era un Soldado y Piloto de la Alianza muy apuesto que la amaba en secreto y sinceramente agradecia toda la ayuda que ella le puediera brindar a el y a todos en su pequena base de refugiados. Julien, era mas que su amigo, era ante todo su Heroe. Un Heroe que la amaba y solo tenia ojos para ella, aun a riesgo de su propia vida,

“Todo lo que yo hago en esta absurda guerra, lo hago por ti, mi amor. Incluso el sacrificar mi amor a ti por tu bien y el de todos a nuestro alrededor. Por ahora los demas son primeros que tu y que yo. Pero solo por ahora mi amor. Aun hay años y hay vida”. Le decia Julian a Clarissa una y otra vez entre besos callados y con lágrimas en sus ojos amarillos claro y almendrados.

Chapter IV

Clarissa despertaba de sus sueños cada vez aturdida pero con ansias de terminar su trabajo diario para luego volver a sus suenos despues de tomarse un potente te somnifero recomendado por el dueño de una botanica que sus amigas le recomendaron. Una vez ella tomaba su te caia en un sueño profundo en los brazos de Morfeo donde ella podia reunirse nuevamente con Julien y con los niños del poblado semi destruido_niños huerfanos, abanonados, heridos, pero valientes.

Allí ella era util y podia crear risas en sus pequenos rostros, y curar y sanar sus profundas heridas. Tanto fue su amor por cuidar heridos y deshauciados, que Clarissa termino hacerse Doctora. Asi ella ya no tenia que recurrir a sus sueños para cuidar de otros y sanar heridos y moribundos. Y no solo cuidaba sus heridas fisicas sino emocionales y curaba sus corazoncitos con todo su amor y dedicación. Incuso Julien seguia a su lado sin ningun compromiso que los alejara. El tambien estaba dedicado a visitar a los pequenos pacientes de su amada brindandoles su carino y llevandoles pequenos detalles que le hicieran reir. Ademas de dedicarles muchas de sus tardes leyendoles cuentos infantiles y magicos que los transportaran a paisajes y eventos hermosos. Una de las cosas que los ninos mas disfrutaban era cuando Julien y Clarissa actuaban los personajes de sus historias juntos o cuando Clarissa les traia algun Payaso en sus cumpleanos con globos malformados y comicos para ellos. El payaso no era otro que Julien y a veces era Maurice que tambien adoraba ayudar a su mejor amiga con esa tarea que ella se habia impuesto de no solo ser la Doctora de los ninos pero su amiga tambien.

Last Chapter

“Buenos Dias Julien.”

“Buenos Dias Clarissa. Como estan tus lindos pacientes hoy?”

“Como los vez todos contento y alegres, esperando que yo hagamos nuestra ronda diaria y los visite a todos, tanto los niños como los ancianitos.”

“Muy bien, y ahora que haces?”

“Si ya quede en leerles a todos los chicos el cuento de Alibaba y sus ladrones, por milesima vez.”

“No me digas, Otra vez?. Ya sabes que casi pierdes tu falsa barba con los chicos traviesos, jajajaja”

“Si esta vez rente una mas larga y facil de poner. A ver quien la gana como premio hoy. Pero ahora me toca a seguir revisando estos documentos aca. Almorzamos juntos mas luego?”

“Que pregunta, claro que si. Pero hoy prepare un almuerzo casero que tanta falta te hace. Te traje una rica Lazagna, papas, y frutas tambien.”

“Hmmm suena bien. Te veo mas luego mi Cenicienta!”

“Bien. Ah  Julian te tengo noticias!. Hoy me promovieron como Directora del area infantil.

Alli desde hoy me hare cargo de los ninos con condiciones mas criticas y a cargo de todo los demas doctores y empleados.” Clarissa le cuenta con entusiasmo a su amado Julian que ha sido promovida y  Julian esta muy feliz por ella.

“Felicidades. Lo mereces y suerte!” Le responde Julien plantandole un beso en la mejilla a ella.

Clarissa sonrie lo abraza y continua diciendo, “Es en el Segundo piso, asi que no estare lejos de ti ni de tu oficina.” Clarissa sonrie al decirlo y Julien entendiendo a lo que ella se referia le sonrie tambien y guina uno de sus ojos claros y sonrientes. Alli se depiden nuevamente para continuar su dia de trabajo.

Mientras Clarissa se despedia de Julien diciendole adios con su mano y se dirigia al elevador una briza suave rozo su cabello y su mejia, entonces ella se voltea y ve claramente alli a la Dr. Emilia Zoller con su viejo uniforme de la guerra WWII entrando por la puerta y lentamente subiendo a el elevador, a su lado, el mismo elevador donde unos años atras ambas se habian tropezado por primera vez, el mismo dia en que Clarissa habia comenzado a trabajar en aquel hospital.

Clarissa apenas podia cerrar su boca de la sorpresa….Pero entendió su misión allí. Cuidar de todos los niños en su unidad, aunque eso significara perder su vida por ellos, como tantos otros heroes y heroinas de la guerra lo hicieron y los hacen una y otra vez aun en el dia de hoy que se avecina una Tercera Guerra Mundial. Como dice la Historia se repite..

Fín

La Doctora Clarissa;

Encuentro Fenomenal

– I

“Clarissa, antes de irte no te olvides llevar las facturas ya firmada por el Doctor Peña al  cuarto de imprentas y facturaciones para que mañana temprano el cartero “Don” Juan las recoja.” Le indica Marta a la nueva Assistente Clarissa haciendo un gesto con su cabeza indicando la dirección de la oficina del temible Dr. Peña con un gesto serio y de pocos amigos.

Clarissa a le sonrie amablemente a Marta, ya que en el poco tiempo que ella lleva trabajando en las officinas medicas Peña & Affiliados, ellla ha hecho buena amistad con Marta y sabe que su personalidad es seria y un poco reservada, pero agradable, excepto cuando se encuentra entre amigas y unas Coronas frias que Marta es alegre, vivaracha, pero de humor sarcastico y un poco pesado.

“Sí, jefa no he olvidado que hoy me toca tomar las firmas del ogro y manos frias del Dr. Ya mismo hiba hacia alla, solo necesito cerrar mi armario y mi laptop y me dirijo a su oficina.” “Alguna otra cosa que necesites Marta antes de que me valla?”

“Bueno, pero no te tardes. Hoy tenemos juegos de cartas y coctails en casa de Isabel y Karen. Ellas nos estan esperando a todos a las 7 :00 pm. sin falta. Ya conoces a Karen, “la Sargento” lo peculiar que es con la puntualidad. Peor que yo.”

“Si lo se Marta, tu y ella tienen mucho en comun. Jajajaja”

“Si como tu y Julien en facturaciones…No?  Responde Marta dejando ver su lado humoristico y sarcástico que la caracteriza entre sus amigas.

Clarissa le tira un trozo de papel envuelto a Marta, ambas se rien, y luego ella sale de sus oficinas con su cartapacio en mano, aun sonriendo. Tal vez por las cosas de Marta y tal vez por que se recordo de su ultima conversacion romantica con Julian mientras discutian los numeros y facturas, cosa que hacia contraste con lo que realmente ambos tenian en mente en ese momento.

Una vez recibe todas las firmas necesarias de el Dr. y saca las copias requeridas, ella se dirige al primer piso donde se encuentra el dept. de facturaciones.

Mientras preciona el elevador con el numero 1 ve que para su sorpresa el elevador se detiene en el piso numero 2 y no se mueve. Clarissa espera que alguien aborde el elevador, pero cuando nadie lo hace ella mira hacia afuera sacando su cabeza hacia afuera del eleveador lentamente pero no ve a nadie esperando alli en el segundo piso, rapidamente y antes que a puerta del elevador se cierre y la decapite ella vuelve a entrar todo su cuerpo al elevador y  se precina rapidamente ya que es extrano que un elevador se detenga en un piso si no es llamado.

Ella vuelve a precionar el numero de su piso y espera con calma. Finalmente el elevador sigue sin ningun otro acontecimiento extrano. “Hoy debe ser luna llena”, se dice Clarissa a ella misma entre dientes.

Casi al llegar a su piso y con su pila de documentos muy cercanos a su pecho y su corazon aun palpitante, Clarissa toma aire y respira profundamente. En eso una briza le acaricia el cabello y la mejilla y baja por sus brazos hasta sus pies. Clarissa se siente paralizada, pero entiende lo que ha sucedido. Ella no es desconocida de fenomenos sobrenaturales, asi que simplemente despoja todo pensamiento negativo y se dirije hacia la salida no sin antes murmurar,

“Vete, por donde mismo viniste. Nada me asusta, nada me daña….”

 

 

 

– II

“Karen, Isabel! Chicas, la fiesta estuvo magnífica!. Ya me tengo que ir, lamentablemente,” le dice Clarissa a sus amigas mientras su amiga Marta y un joven la esperaban. ” Y no se preocupen por mi, alla afuera esta Julien esperandome para llevarme a casa. No. No ire caminando ni en taxi. El trajo su propio auto. Besos chicas. Ta-Tá!” Y con una carcajada todas se abrazan se besan y despiden. En muy poco tiempo desde que Clarissa llego a Pleasantville huyendo de una mala relacion, hizo una amistad rapida y buena con sus companeras de trabajo y vecinas. Especialmente con Marta y Karen con las cuales trabajaba y veia a diario.

Sus amigas eran muy alegres y la mantenian distraida. Cada vez que podian tenian una fiesta una reunion entre ellas para charlar o jugar cartas o bingo como unas ancianitas o para salir de juerga y creerse de 20 de nuevo.

Chapter III

A la manana siguiente:

“Clarissa. Clarissa. Toma este cafesito te hara bien.” Maurice su mejor amigo por muchos años y room-mate, le sujiere a Clarissa, riendose de ella y su resaca de la noche anterion. “Vamos chica, tomatelo todo. No seas que trates de lanzarte por la ventana  del balcon como lo intentastes hacer anoche, gritando a viva voz que eras hecha de aire. O peor que estabas en el Titanic y tenias que saltar a las balsas de rescate. Si no fuese por Julien que te sujeta creo que te lanzas por la ventana. Hahahaha!”

“Bueno. Dame acá ese cafe.  Uff, si parece cargado de cianuro.” Que le metiste a este cafe?

Un poco de Whiskey. Eso va a hacer que te alivies mas rapido pero vamos toma que tenemos que irnos ambos a trabajar en media hora y no voy a llegar tarde por tu culpa. Toma tu cafe mujer!.

Esa noche despues de un dia pesado y ajetreado, Clarissa despierta de un largo y extrano sueño, sudorosa, y un poco asustada, ella no se explica la razon de ese sueño tan raro. En su sueño ella estaba acompanada de Julien en un refugio de guerra, ambos abrazados pueden escuchar los ruidos de la guerra que se desencadenaba afuera. Parecia una de las escena de Schindler’s List en el Guetto de Krakow, y cuando los jovenes se escondian de las bombas y los tiros lanzado a ellos por los Alemanes y soldados Nazi. Ella escucha los aviones de combate lanzar bombas a su humilde poblado de refugiados europeos, entre ellos italianos, griegos, españoles, gitanos e inclusive judios y uno que otro ingles. Esos erarn efectivamente aviones del bando enemigo durante la Segunda Guerra Mundial. Clarissa en su sueno se encontraba alli en Krakow no muy lejos de Auchwitz y sus minas de sal. Julien y ella eran supuestamente ssistentes medicos, en esa epoca tan critica.

En Krakow, Poland, miles de mujeres habian perdido a sus maridos y a sus hijos, y muchos hombres habian perdido algun organo de su cuerpo. Entre ellos estaba Don Juan, el cartero, que en ese lugar se llamaba John y caminaba con muletas y una pierna postiza que apenas se estaban inventando y que al parecer era muy dolorosa al caminar. Alli tambien habian niños de todas las edades con cicatrizes y algun impedimento, fisico, emocional, o mental. Y Clarissa, aun bajo tanto bombardeo y muertes,  aun tenia puesta toda su fe y esperanza en aquellos niños y su futuro y  deseaba rescatarlos de ese lugar donde solo habian guerras y llanto.

Mientras le curaba un brazo a un pequeno nino herido, ella se juro asi misma que algun dia viviria en un sitio lleno de paz y lejos de todas esas guerras y de todo aquel sufriemiento que ella veia y el que ella misma estaba sintiendo en esos momentos. No era facil ser una enfermera voluntaria en la guerra, y mucho menos en una guerra extranjera, y lejos de sus seres queridos y familias y viendo tanta trajedia, tanta sangre correr, y tantos muertos, y jovenes, mujeres, niños. hombres y ancianos, todos marcados por el resto de sus vidas con un sello imporrable tatuado en lo mas profundos de sus almas, el sello de ser sobrevientes del Holocausto y la Segunda Guerra Mundial.

Pero entre las cenizas de tanto dolor y tantos cuerpos cremados como el ave Fénix, “Phoenix”, el amor se elevaba triunfante aun sobre las chimeneas  de fuego y sus humos de perfume humano.

Alla en cada uno de los Guettos, nacia el amor, en situaciones menos esperadas y bajo los lascivios ojos de tinta azul del diabolico Mendel y compañia. Alli se celebraron bodas, nacimientos clandestinos, bautizos, bar mitzvah, todo bajo las narizes de los Nazis sin que ellos pudiesen hacer nada para evitar que una y otra cultura siguieran siendo cultura, aun al borde del exterminio, ni que se mesclaran y crearan otraz razas, fuera de la “raza perfecta” que ellos querian crear, una raza aria y anglosajona sin trazos de otra raza a la cual ellos creian inferior.

Hitler mismo no era parte de esa “raza pura” que el queria crear exterminando a los judios, gitanos, enfermos y a los homosexuales, el probablemente era un homosexual o un pedofilo y se odiaba a si mismo por serlo. Pero ni Adolf Hitler ni su alidado Italiano Benito Mussolini podian impedir que el amor creciera entre esas trincheras de alambres de puas, entre escondites de tierra y madera, entre las letrinas y las camas literas, o de telas rotas amarradas a palos desvencijados. Nacia el amor en contra del dominio Nazi. Y nacia una nueva cultura. La cultura que hoy cuenta y narra lo que sus antepasados vivieron. La cultura que hoy cuenta los que sus ancianos y familiares les contaron a ellos.

Alli en ese sueno horrible y miserable, habia una luz de esperanza para Clarissa, y para todos. Alli Clarissa conocio el amor de Julien y a sus niños a los que ella logro rescatar y aliviar tanta tristeza y darles mucho cariño y muchas alegrias aunque fuera todo solo en sus repetidos sueños esperanzados.

“Dra. Clarissa, como a ella le llamaban los niños, se pasaba conversando largas horas con ellos y  escuchando sus historias tan imaginativas y sus preopupaciones, planes, y hasta sus suenos y ambiciones. A veces uno de los niños la llamaba Dra. Emilia Elena Zoller, y los demas niños le seguian el juego y entre palmadas la llamaban Emilia Elena.

Ese nombre fue dado a ella basado en el nombre de una muñeca de su infancia que segun viejas leyendas de pueblo estaba hechida y que habia sobrebivido la guerra mundial I y II, y unos empleados de los dueños anteriores habian fallecido trantando de socorrer a aquella muñeca, lo que le daba a ella cierto aire de misterio, y sentido propio de superioridad y fortaleza que de otra forma tal vez no tendria.Pero lo mas interesante de su sueno no era aquella muñeca hechizada, sino ella y su romance con Julien y los niños y jovenes que ella lograba rescatar en esos sueños y como Julien era el heroe que lograba cada cosa que se proponia y sobresalia en todo sin nunca fallar.

Tan profundo era el sueño de Clarissa que a ella le parecia estar vivieno cada segundo, cada momento y cada escena. En su sueño Julien no era el contable  sino que era un Soldado y Piloto de la Alianza muy apuesto que la amaba en secreto y sinceramente agradecia toda la ayuda que ella le puediera brindar a el y a todos en su pequena base de refugiados. Julien, era mas que su amigo, era ante todo su Heroe. Un Heroe que la amaba y solo tenia ojos para ella, aun a riesgo de su propia vida,

“Todo lo que yo hago en esta absurda guerra, lo hago por ti, mi amor. Incluso el sacrificar mi amor a ti por tu bien y el de todos a nuestro alrededor. Por ahora los demas son primeros que tu y que yo. Pero solo por ahora mi amor. Aun hay años y hay vida”. Le decia Julian a Clarissa una y otra vez entre besos callados y con lágrimas en sus ojos amarillos claro y almendrados.

Chapter IV

Clarissa despertaba de sus sueños cada vez aturdida pero con ansias de terminar su trabajo diario para luego volver a sus suenos despues de tomarse un potente te somnifero recomendado por el dueño de una botanica que sus amigas le recomendaron. Una vez ella tomaba su te caia en un sueño profundo en los brazos de Morfeo donde ella podia reunirse nuevamente con Julien y con los niños del poblado semi destruido_niños huerfanos, abanonados, heridos, pero valientes.

Allí ella era util y podia crear risas en sus pequenos rostros, y curar y sanar sus profundas heridas. Tanto fue su amor por cuidar heridos y deshauciados, que Clarissa termino hacerse Doctora. Asi ella ya no tenia que recurrir a sus sueños para cuidar de otros y sanar heridos y moribundos. Y no solo cuidaba sus heridas fisicas sino emocionales y curaba sus corazoncitos con todo su amor y dedicación. Incuso Julien seguia a su lado sin ningun compromiso que los alejara. El tambien estaba dedicado a visitar a los pequenos pacientes de su amada brindandoles su carino y llevandoles pequenos detalles que le hicieran reir. Ademas de dedicarles muchas de sus tardes leyendoles cuentos infantiles y magicos que los transportaran a paisajes y eventos hermosos. Una de las cosas que los ninos mas disfrutaban era cuando Julien y Clarissa actuaban los personajes de sus historias juntos o cuando Clarissa les traia algun Payaso en sus cumpleanos con globos malformados y comicos para ellos. El payaso no era otro que Julien y a veces era Maurice que tambien adoraba ayudar a su mejor amiga con esa tarea que ella se habia impuesto de no solo ser la Doctora de los ninos pero su amiga tambien.

Last Chapter

“Buenos Dias Julien.”

“Buenos Dias Clarissa. Como estan tus lindos pacientes hoy?”

“Como los vez todos contento y alegres, esperando que yo hagamos nuestra ronda diaria y los visite a todos, tanto los niños como los ancianitos.”

“Muy bien, y ahora que haces?”

“Si ya quede en leerles a todos los chicos el cuento de Alibaba y sus ladrones, por milesima vez.”

“No me digas, Otra vez?. Ya sabes que casi pierdes tu falsa barba con los chicos traviesos, jajajaja”

“Si esta vez rente una mas larga y facil de poner. A ver quien la gana como premio hoy. Pero ahora me toca a seguir revisando estos documentos aca. Almorzamos juntos mas luego?”

“Que pregunta, claro que si. Pero hoy prepare un almuerzo casero que tanta falta te hace. Te traje una rica Lazagna, papas, y frutas tambien.”

“Hmmm suena bien. Te veo mas luego mi Cenicienta!”

“Bien. Ah  Julian te tengo noticias!. Hoy me promovieron como Directora del area infantil.

Alli desde hoy me hare cargo de los ninos con condiciones mas criticas y a cargo de todo los demas doctores y empleados.” Clarissa le cuenta con entusiasmo a su amado Julian que ha sido promovida y  Julian esta muy feliz por ella.

“Felicidades. Lo mereces y suerte!” Le responde Julien plantandole un beso en la mejilla a ella.

Clarissa sonrie lo abraza y continua diciendo, “Es en el Segundo piso, asi que no estare lejos de ti ni de tu oficina.” Clarissa sonrie al decirlo y Julien entendiendo a lo que ella se referia le sonrie tambien y guina uno de sus ojos claros y sonrientes. Alli se depiden nuevamente para continuar su dia de trabajo.

Mientras Clarissa se despedia de Julien diciendole adios con su mano y se dirigia al elevador una briza suave rozo su cabello y su mejia, entonces ella se voltea y ve claramente alli a la Dr. Emilia Zoller con su viejo uniforme de la guerra WWII entrando por la puerta y lentamente subiendo a el elevador, a su lado, el mismo elevador donde unos años atras ambas se habian tropezado por primera vez, el mismo dia en que Clarissa habia comenzado a trabajar en aquel hospital.

Clarissa apenas podia cerrar su boca de la sorpresa….Pero entendió su misión allí. Cuidar de todos los niños en su unidad, aunque eso significara perder su vida por ellos, como tantos otros heroes y heroinas de la guerra lo hicieron y los hacen una y otra vez aun en el dia de hoy que se avecina una Tercera Guerra Mundial. Como dice la Historia se repite..

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